Escrita por Steven Knight y dirigida por Robert Zemeckis, afamado director de películas como “Regreso al futuro”, “Náufrago” o “Forrest Gump”, “Aliados” es una soberbia película bélica “de espías” que se desarrolla durante la Segunda Guerra Mundial.
Cuenta la historia, basada en hechos reales, del oficial de inteligencia canadiense Max Vatan (Brad Pitt) quien en una misión especial de las fuerzas aliadas conoce en Marruecos, en 1942, a Marianne Beausejour (Marion Cotillard), una enigmática, bella e inteligente miembro de la resistencia francesa. Ambos agentes, sin conocerse, fingen ser un matrimonio enamorado para actuar juntos en una misión extraordinariamente peligrosa tras las líneas enemigas. Pero el amor surge entre ellos, y pronto su idílica relación en Londres, que acaba en matrimonio auténtico, se ve amenazada por una terrible sospecha que en tiempos de guerra puede ser mortal.
El film tiene todos los ingredientes del mejor cine épico: intriga, acción, espionaje, dobles vidas, dilemas, romanticismo, heroísmo, etc, con una puesta en escena extraordinaria y unas secuencias dramáticas verdaderamente apabullantes. La historia fluye en un relato tradicional que mantiene la intriga en todo momento, incluso en aquellas escenas lentas y sosegadas, que aportan un gran carga anímica ante decisiones cruciales o de muerte inminente, como en la secuencia del amanecer en el desierto.
Los actores, sobre todo Marion Cotillard, están excelentes en su papel. Lo más molesto de la película es la larga escena de sexo, que se podía haber solventado con una elegante elipsis, y la consabida concesión al lobby gay de algunos personajes perfectamente prescindibles en la historia.
Esta producción de Paramount Pictures es una firme opción en la carrera a los Globos de Oro y los Oscar de este año. Para adultos.
TRAILER:
https://www.youtube.com/watch?v=FHT8k84yYNc
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jueves, 24 de noviembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
BEN-HUR
Paramount Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer se han atrevido a ofrecer esta nueva versión de la épica y monumental historia de “Ben-Hur”, dirigida por Timur Bekmambetov y basada en la inmortal obra de Lew Wallace.
Muy centrada al principio en la camaradería de los personajes, se cuenta la historia de Judah Ben-Hur (Jack Huston), un príncipe judío que es falsamente acusado de sedición por su hermano de adopción Messala (Toby Kebbell), oficial del ejército romano. Despojado de su título, de sus bienes, y separado de su familia y de la mujer que ama (Nazanin Boniadi), Judah se ve sometido a esclavitud. Tras pasar años en galeras, Judah se salva y vuelve a su tierra natal en busca de venganza, gracias a la ayuda del jeque Ilderim (Mongan Freeman).
La historia, archiconocida por la gran producción protagonizada por Charlton Heston y Stephen Boyd, contiene indudables calidades y son vertiginosas y muy bien planteadas las escenas de la batalla naval, y cómo no, de la carrera de cuadrigas en el circo, absolutamente extraordinaria, pero anda siempre con la rémora de la película de 1959. La definición del carácter de los personajes no está bien resuelta y los protagonistas no son convincentes ni en sus sentimientos, ni en la química entre ellos ni en sus interpretaciones. Sus personalidades están desdibujadas quizás porque se ha querido ofrecer unos papeles más complejos en matices y más contemporáneos.
La figura de Cristo (Rodrigo Santoro) tiene fuerza y una gran dignidad. Es verdad que el espíritu que flota en toda la película sobre el pacifismo, el perdón y el amor están bien señalados pero la forma precipitada de resolverlo lleva a un final inverosímil y melifluo que tiene poco que ver con la novela de Wallace.
En resumen, la película se ve con agrado y se aprecia tanto la potente producción como una ambientación bien transmitida por una bella fotografía naturalista y, cómo no, por unos efectos especiales espectaculares, que hace 50 años no existían. Pero es inevitable la comparación… Aunque las nuevas generaciones verán esta nueva versión como más adecuada a sus gustos.
Y como curiosidades, parte de la película se rodó en los legendarios estudios Cinecittà de Roma, donde en 1966 John Huston (abuelo de Jack) dirigió “La Biblia” y también se rodaron los interiores del Ben-Hur de Wyler. Y los actores provienen de diversas nacionalidades: Israel, Irán, EE.UU. Gran Bretaña, Brasil, Dinamarca e Italia.
Trailer:
https://www.youtube.com/watch?v=JOc4sAQsep8
Muy centrada al principio en la camaradería de los personajes, se cuenta la historia de Judah Ben-Hur (Jack Huston), un príncipe judío que es falsamente acusado de sedición por su hermano de adopción Messala (Toby Kebbell), oficial del ejército romano. Despojado de su título, de sus bienes, y separado de su familia y de la mujer que ama (Nazanin Boniadi), Judah se ve sometido a esclavitud. Tras pasar años en galeras, Judah se salva y vuelve a su tierra natal en busca de venganza, gracias a la ayuda del jeque Ilderim (Mongan Freeman).
La historia, archiconocida por la gran producción protagonizada por Charlton Heston y Stephen Boyd, contiene indudables calidades y son vertiginosas y muy bien planteadas las escenas de la batalla naval, y cómo no, de la carrera de cuadrigas en el circo, absolutamente extraordinaria, pero anda siempre con la rémora de la película de 1959. La definición del carácter de los personajes no está bien resuelta y los protagonistas no son convincentes ni en sus sentimientos, ni en la química entre ellos ni en sus interpretaciones. Sus personalidades están desdibujadas quizás porque se ha querido ofrecer unos papeles más complejos en matices y más contemporáneos.
La figura de Cristo (Rodrigo Santoro) tiene fuerza y una gran dignidad. Es verdad que el espíritu que flota en toda la película sobre el pacifismo, el perdón y el amor están bien señalados pero la forma precipitada de resolverlo lleva a un final inverosímil y melifluo que tiene poco que ver con la novela de Wallace.
En resumen, la película se ve con agrado y se aprecia tanto la potente producción como una ambientación bien transmitida por una bella fotografía naturalista y, cómo no, por unos efectos especiales espectaculares, que hace 50 años no existían. Pero es inevitable la comparación… Aunque las nuevas generaciones verán esta nueva versión como más adecuada a sus gustos.
Y como curiosidades, parte de la película se rodó en los legendarios estudios Cinecittà de Roma, donde en 1966 John Huston (abuelo de Jack) dirigió “La Biblia” y también se rodaron los interiores del Ben-Hur de Wyler. Y los actores provienen de diversas nacionalidades: Israel, Irán, EE.UU. Gran Bretaña, Brasil, Dinamarca e Italia.
Trailer:
https://www.youtube.com/watch?v=JOc4sAQsep8
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