jueves, 24 de octubre de 2013

UNA FAMILIA DE TOKIO


Este drama del director Yoji Yamada, de 82 años, está concebido como homenaje a “Cuentos de Tokio”, la película más célebre de Yasujiro Ozu, que fue mentor de Yamada en los legendarios estudios Shochiku en Ofuna. Pero además, el film coincide con el cincuenta aniversario de Yoji Yamada como director, con una filmografía de 79 películas y títulos tan importantes como “El pañuelo amarillo de la felicidad”, “El ocaso del samurái” y “Kabei: nuestra madre”.

“Una familia de Tokio” se presentó en la pasada edición del Festival de Cine de Berlín y en la sección oficial de la 58ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid con mucho éxito.

Cuenta la historia de un anciano matrimonio que viaja a Tokio desde su hogar en una pequeña isla de Hiroshima para visitar a sus tres hijos. El primogénito es un eficiente médico que dirige un hospital. La hija mediana lleva un salón de belleza. El hijo menor se gana la vida a salto de mata montando escenarios. Y aunque los tres quieren que sus padres tengan una estancia agradable en Tokio, todos ellos están tan ocupados con sus trabajos que no se pueden ocupar de ellos y llega un momento en que incluso, no tienen donde dormir. Y Los abuelos se dan cuenta de que estorban.

La película, que tiene la delicadeza de las producciones orientales, es totalmente extrapolable a Occidente, ya que hace una crítica del mundo acelerado en el que vivimos y el abandono de valores como el respeto a los mayores y lo malo que son los prejuicios ante las novedades. También se hace un excelente análisis de los caracteres de cada uno de los hijos: el médico sólo preocupado por su prestigio, la hija calculadora y siempre en tensión, y el hijo menor, el garbanzo negro de la familia y sin embargo el de corazón más generoso.

Además, es un cuadro costumbrista de las relaciones y forma de vida de una familia japonesa de clase media, por lo que tiene mucho interés. Lo único criticable es el excesivo metraje del film.

La distribuidora Contracorriente la estrena en España el 22 de noviembre. Conviene no perdérsela.

miércoles, 9 de octubre de 2013

PIE DE PÁGINA


Esta película, del director y guionista israelí Joseph Cedar, estuvo nominado al Oscar 2012 como Mejor Película de Habla No Inglesa, en representación de Israel, y también ha obtenido otros destacados premios internacionales como el Premio al Mejor Guión en el Festival de Cannes.  

Se trata de una tragicomedia, que parte de un hecho sencillo -un simple error-, para convertirse en una tragedia que marcará el futuro de los protagonistas que la viven. Dos excéntricos académicos, padre e hijo, han dedicado toda su vida al estudio del Talmud. El padre, Eliezer Shkolnik, es un testarudo investigador que nunca ha visto reconocido su trabajo, y cuya vanidad se aferra a una nota a pie de página en la que es citado por un prestigioso profesor. Su hijo, Uriel Shkolnik, sin embargo, es una estrella ascendente en la materia, que se esfuerza por consagrarse públicamente. Un día, Eliezer recibe la noticia de que va a obtener el Premio Israel, el mayor honor para eruditos del país, distinción a la que lleva aspirando más de 20 años. Pero Uriel tendrá que enfrentarse a un dilema cruel: boicotear la gloria de su padre o acabar con su propia y brillante carrera para siempre.

El film está rodado con una perspectiva muy cerrada, casi claustrofóbica, con planos cortos y atmósfera abigarrada, y con un guión muy sobrio, tanto en los diálogos como en las escenas. Con ello, el director quiere concentrar en el excéntrico profesor Eliezer Shkolnik y su hijo las rivalidades épicas y hasta ridículas de los eruditos de la Universidad Hebrea. Pero también es una historia de moral –la escena de la reunión secreta del Jurado del Premio es impactante-, de amor filial y al mismo tiempo de desgarro por la crueldad del destino.

Película sorprendente y muy interesante por las múltiples implicaciones de los sentimientos humanos.